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Sociedad

Impacto del cambio climático en la primavera orureña

Por Édgar Choquevillca·21 Sep 2026

Impacto del cambio climático en la primavera orureña

El 21 de septiembre marca el inicio de la primavera en Oruro, un evento que tradicionalmente anunciaba el florecimiento de la vegetación y el aumento gradual de las temperaturas. Sin embargo, la realidad actual refleja un clima cada vez más severo y variable, con condiciones que afectan gravemente a los cultivos y a las plantas ornamentales.

Los expertos en medioambiente y agronomía han señalado que el cambio climático está alterando los patrones climáticos en la región. Las heladas inesperadas y la sequía prolongada están modificando el régimen hídrico y reduciendo la humedad en el suelo, lo cual impide que las plantas florezcan en la época habitual.

Los registros del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) indican un aumento notable en la variabilidad térmica durante el mes de septiembre en Oruro. Esta transformación climática ha llevado a una fuerte presión sobre la flora nativa y urbana, afectando el equilibrio de los ecosistemas del altiplano.

Consecuencias para la agricultura y recomendaciones

Productores locales informan sobre las pérdidas significativas en la producción agrícola, lo que les genera grandes dificultades para mantener tanto cultivos como plantas ornamentales. Las recomendaciones para mitigar estos efectos incluyen cubrir los brotes con mallas o plásticos por la noche y aplicar riego focalizado en horas de menor calor, como el amanecer o el atardecer.

Además, para el bienestar de los animales de compañía y la ganadería menor, se aconseja crear espacios protegidos del viento y asegurar el acceso a agua limpia de forma constante. Estas medidas son esenciales para enfrentar un contexto climático adverso que pone en riesgo tanto la producción agrícola como la salud de los animales.

La situación actual en Oruro refleja un desafío significativo para los habitantes y productores, quienes deberán adaptarse a las nuevas realidades climáticas si desean preservar sus cultivos y el entorno natural de la región.

El cambio climático genera estrés hídrico extremo, comprometiendo la flora nativa y urbana.