Abre lo que está cerrado

Dólar oficial · Bs 11.53 · BCB

Mundo

Los recientes sismos en Venezuela y Colombia: ¿un vínculo geológico?

Por Nayra Cruz·11 Ago 2026

Los recientes sismos en Venezuela y Colombia: ¿un vínculo geológico?

En un lapso de seis semanas, el norte de Sudamérica fue sacudido por dos potentes sismos que generaron inquietud en la población. El primero, de magnitudes 7,2 y 7,5, tuvo lugar en Venezuela el 24 de junio. Posteriormente, el 10 de agosto, un temblor de 7,4 se registró en Colombia, específicamente en la región del Chocó.

A pesar de la proximidad temporal de estos eventos, especialistas en geología han señalado que no hay una conexión directa entre ambos sismos, ya que cada uno tiene un origen geológico distinto. Según el investigador Andrés Folguera, el terremoto en Venezuela se relaciona con la interacción entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana, donde se activaron fallas continentales como Boconó y San Sebastián.

Por otro lado, el terremoto de Colombia tuvo una dinámica diferente. En este caso, la placa de Nazca se introduce por debajo de la placa Sudamericana, un proceso conocido como subducción, lo que explica su distinta naturaleza.

La profundidad de la ruptura es otro factor que distingue a ambos sismos. El evento colombiano ocurrió a unos 100 kilómetros de profundidad, mientras que los temblores en Venezuela sucedieron a menos de 10 kilómetros, lo que generó una liberación de energía más intensa y cercana a la superficie.

Sudamérica se encuentra en una región sísmicamente activa, conocida como el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde interactúan las placas de Nazca, Sudamericana y Caribe, provocando constantes movimientos tectónicos. Aunque miles de sismos suceden mensualmente, muchos son imperceptibles debido a su baja magnitud o profundidad.

Los expertos enfatizan que la magnitud de un terremoto no es el único indicador del daño potencial. Factores como la profundidad del movimiento, la cercanía al epicentro, el tipo de suelo y la calidad de las construcciones son cruciales para determinar el impacto en las comunidades afectadas. Aunque la ciencia aún no puede predecir con precisión los terremotos, sí puede ayudar a identificar áreas de riesgo y promover medidas de prevención.