Revelaciones sobre la calidad del aire tras el 11-S: mentiras que enfermaron a Nueva York
Por Roberta Cabrera·8 Sep 2026
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, expuso más de 170 mil documentos que evidencian las preocupaciones de las autoridades sobre la calidad del aire en Manhattan, inmediatamente después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. A pesar de estas preocupaciones, se aseguró a la población que el aire era seguro para respirar.
Mamdani señaló que las pruebas realizadas cerca de la Zona Cero, donde colapsaron las torres gemelas, detectaron asbesto en prácticamente todos los lugares examinados. El alcalde enfatizó: "La gente enfermó porque los líderes en los que confiaban les mintieron y les dijeron que podían respirar aire tóxico sin peligro".
Los efectos nocivos del polvo y humo del colapso de las torres han superado en términos de mortalidad a las propias víctimas de los ataques, según han indicado expertos en salud. La revelación de estos documentos se produjo tras una demanda del grupo 9/11 Health Watch, que exigía transparencia sobre la información relacionada con la calidad del aire.
Los funcionarios municipales encontraron el año pasado 68 cajas repletas de documentos que anteriormente habían negado poseer. Mamdani se comprometió a invertir más de 34 millones de dólares en esta iniciativa de divulgación y aseguró que se compartirán más documentos en el futuro.
Críticas y testimonios sobre la respuesta de las autoridades
Durante la conferencia de prensa, Jon Stewart, conocido activista y presentador, subrayó que la ciudad no reconoció que el aire en el centro de Manhattan era tóxico hasta octubre de 2001, ironizando sobre el tiempo que tardaron en admitir la verdad. Entre los documentos se destaca el 'Memorando Harding', que alertaba sobre la posibilidad de enfrentar hasta 35 mil demandas por la respuesta de la ciudad a los ataques.
A pesar de las advertencias, funcionarios de la EPA y otros organismos aseguraron que el aire era seguro en los días posteriores a los atentados. Christine Todd Whitman, entonces directora de la EPA, posteriormente expresó arrepentimiento por esta afirmación, reconociendo las limitaciones de la información disponible en ese momento.
"Todos sabíamos que la calidad del aire no era segura; era muy tóxico, la sensación era palpable".
Más de Mundo
Método japonés para secar ropa en épocas de lluvia sin olores desagradables
Por Roberta Cabrera·12 Sep 2026
Lady Gaga celebra la llegada de su primer hijo junto a Michael Polansky
Por Roberta Cabrera·12 Sep 2026


